Fermentar el territorio: un marco cultural para repensar el enoturismo

Mano sosteniendo un racimo de uvas sobre un viñedo, imagen del proyecto Fermentar el territorio.

Palma de Mallorca · 2025 · Observatorio COSTA - I Congreso COSTA de Turismo Cultural Sostenible

Contexto

Fermentar el Territorio es una investigación de Ainara Murillo, desarrollada desde Malva y presentada en el I Congreso COSTA de Turismo Cultural Sostenible, impulsado por Casa Planas junto a una red de instituciones y agentes culturales de Mallorca.

El Observatorio COSTA se plantea como un espacio de conocimiento desde el que abordar el fenómeno turístico poniendo en relación pensamiento, práctica artística y transformación territorial. En ese contexto, y desde Mallorca como territorio profundamente atravesado por el turismo, se presentó esta investigación sobre nuevas formas de relación entre cultura, creación, vino y territorio. La investigación parte de una tensión: mientras el enoturismo ha crecido y ha contribuido a transformar economías rurales, algunas formas de desarrollo enoturístico tienden a convertir el territorio vitivinícola en escenario y el paisaje en objeto de consumo visual.

Pregunta

¿Cómo activar el territorio vitivinícola desde la creación y la experiencia cultural?

Fermentar el territorio utiliza la fermentación como marco conceptual para pensar el territorio como un sistema vivo, relacional y en permanente transformación. Frente a modelos que convierten paisaje, patrimonio o gastronomía en recursos para el consumo turístico, la propuesta plantea un enoturismo capaz de trabajar con las interdependencias entre producción, cultura, comunidad, ecología y economía local. Fermentar implica tiempo, cuidado, transformación y acción de múltiples agentes. Trasladada al territorio, esta lógica permite imaginar formas de turismo del vino que no solo utilizan el contexto, sino que contribuyen a su continuidad y evolución.

Propuesta

Fermentar el Territorio propone un modelo teórico-práctico de residencias artísticas en viñedos como dispositivo potencial de regeneración cultural y ecológica. La fermentación funciona simultáneamente como metáfora y metodología: transformar, convivir, dejar actuar el tiempo y cuidar. El arte deja de entenderse como intervención decorativa sobre el paisaje y pasa a funcionar como mediador entre personas, tierra, memoria y conocimiento.

El marco se sostiene sobre cuatro ideas:

  1. Habitar es conocer
    El territorio se comprende desde la convivencia, la escucha y la experiencia situada.

  2. El arte como mediador de vínculos
    La creación se mide también por las relaciones que es capaz de activar.

  3. Crear como hospitalidad
    Crear implica abrir espacio, tiempo y atención a aquello que ya existe.

  4. Regenerar es devolver
    Toda práctica cultural debería generar alguna forma de reciprocidad con el territorio que la sostiene.

Aportación

La investigación propone desplazar el enoturismo:

  • del paisaje escenificado al territorio habitado

  • de la observación a la convivencia

  • de la extracción a la reciprocidad

  • del objeto cultural al vínculo

  • de la actividad puntual a procesos capaces de sedimentar

El objetivo no es añadir arte al viñedo, sino explorar cómo cultura y creación pueden convertirse en herramientas para cultivar relaciones más profundas entre territorio, comunidad y visitantes.

“No se trata de consumir el territorio, sino de cultivarlo simbólicamente”
— Ainara Murillo
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Enoturismo creativo: un modelo para conectar industrias culturales y turismo del vino